La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valencia ha impuesto dos años de cárcel a un policía local de Rocafort que golpeó con su porra a un joven durante unos incidentes en las fiestas patronales de 2004.
La víctima trataba de separar a un conocido que se estaba peleando con otra persona cuando recibió el golpe del agente de policía por la espalda. El fiscal pedía que el policía fuera condenado a dos años de cárcel y la acusación particular reclamaba cinco años de prisión.
Los hechos, según recoge la sentencia, ocurrieron en la madrugada del cinco de septiembre de 2004 en la calle Francisco Carbonell de Rocafort. El acusado se aproximó por la espalda a la víctima y “le golpeó en la cabeza con un bastón policial extensible, ocasionándole un traumatismo craneoencefálico y una contusión vertical”. El joven permaneció un día hospitalizado y necesitó 24 días para recuperarse.
El denunciante explicó en el juicio que el agente le golpeó cuando mediaba en una pelea. Un testigo confirmó que el policía primero le propinó el golpe “con un objeto contundente en la cabeza” y después le zarandeó. Los magistrados han dado credibilidad al testimonio del testigo, que no conocía a la víctima antes de los hechos.
Los testigos destacaron que el condenado vestía el uniforme policial. El acusado aseguró en la vista que no había utilizado la porra, pero los magistrados consideran que no dijo la verdad.
El fallo precisa que el manual del usuario del bastón extensible utilizado por los policías locales específica: “No golpee nunca la cabeza, cara, cuello o espina dorsal”. El fallo incide en que la porra era “susceptible de ocasionar resultados mucho más lesivos de los que hay ocasión de lamentar en la presente causa y se utilizó de forma peligrosa”.
La Audiencia Provincial impone al acusado la pena de dos años de cárcel al aplicarle la atenuante de dilaciones indebidas. Además, el agente ha sido inhabilitado para trabajar como policía local durante los dos años que dura la condena. El tribunal justifica la inhabilitación en que “debe ser alejado del ejercicio de sus funciones” porque ejerciendo su profesión como policía agredió por la espalda en la cabeza al joven.

El ayuntamiento, responsable civil
La Audiencia ha declarado al Ayuntamiento de Rocafort responsable civil y deberá pagar la indemnización a la víctima si el agente no lo hace. El fallo establece que el acusado tiene que indemnizar al joven con 1.250 euros. La sentencia precisa que el ayuntamiento es responsable por no supervisar la actuación del acusado y por haber asignado “como arma reglamentaria a sus policías locales un instrumento de la peligrosidad del empleado en los hechos”. Los magistrados insisten en que la porra extensible “puede dar lugar a gravísimas lesiones”.

Boletín informativo



 

Webs de interés

Homepage-Sicherheit